lunes, 9 de marzo de 2009

Cada loco con su tema


Si sé que estoy loca, y quiero un loco a mi lado que haga que de una vez mi locura sea irreversible, si no es mucho pedir. . . ¿Te quedarias una vida completa junto a mi para vivir esta locura?, no hay nada que perder, es más, hay mucho que ganar, y si es contigo sé que seremos eternos, sólo imagina que si existe esa perfección, y que dentro de nuestra locura lo seremos por lo menos para nosotros, abrazame. . . no hay tiempo que perder, ya se está poniendo el sol. . . o acaso, ¿Quieres que sea como las demás?, más vale loca conocida, que loca por conocer. . .

Si te toca llorar, es mejor frente al mar . . .

Aveces hay cosas que son, y otras simplemente núnca lo serán. Pideme cualquier deseo, poco te puedo ofrecer. . . por más que quiera, no lograré que olvides. Son muchas las heridas, fué una guerrilla perdida, hubiese querido que fueras siempre un ganador, en cada batalla el triunfador, y hoy la persona que camine con la frente en alto, no quiero ir de visita por tu vida, quiero que que vuelvas a ser el mismo, que las cosas sean como antes, y que cada caida hoy sea una nueva esperanza, ojalá que por lejos que ahora estés te acuerdes de mi, que puedas regalar sólo sonrrisas, y no más noticias asesinas y desgarradoras como las de ayer . . . pero sé que sigues siendo el chico más triste de la ciudad.

Esos locos bajitos . .

Cada gesto, cada risa, cada mirada. Nos empeñamos en dirigir sus vidas . . . algún dia crecerás, aunque nada ni nadie podrá impedir que sufras, ni que las agujas avancen en el reloj, ni que crescas y que un dia nos digas adios. Es la ley de la vida, y mientras pueda darte lo mejor de mi, no dudaré. Desde un principio pensé que seria especial . . . pero ha sido más que eso. Pasó todo lo malo, es hora de seguir, núnca te faltaré, jamás te olvidaré mi boquita granate, mi arrabol.

Cosas simples ...

Creía que las cosas simples no me harían feliz. Nunca tuve en la piel sueños más humildes que los que hoy tengo, soy feliz, y aunque no lo tengo todo, me basta. Ojalá algún día deje de mirar el reloj para poder vivir más a concho la hermosa vida que me tocó y que cotidianamente sólo pasa. Y aunque pequeños y simples sean los motivos, siento que son los más importantes y los que HOY me dajan soñar.